Qué es la retención y a dónde va
Cuando un profesional factura a una empresa o a otro profesional, el cliente no le paga el importe completo: se queda una parte y la ingresa en Hacienda a nombre del profesional. Ese dinero no se pierde: es un adelanto de tu IRPF que se descuenta en tu declaración de la renta. Por eso quien tiene muchas retenciones suele tener declaraciones a devolver.
Los porcentajes vigentes
| Situación | Retención |
|---|---|
| Actividad profesional (caso general) | 15% |
| Nuevos profesionales | 7% |
| Ciertas actividades empresariales en módulos | 1% |
El 7% para nuevos profesionales: la letra pequeña
Dura el año en que empiezas la actividad y los dos siguientes. Es decir, se cuenta por periodos impositivos completos, no como «tres años desde la fecha de alta».
Requisito: no haber ejercido ninguna actividad profesional en el año natural anterior al de inicio.
Y aquí está el detalle que se olvida siempre: no es automático. Tienes que comunicárselo por escrito a tu cliente, y tu cliente debe conservar esa comunicación firmada. Si no la tiene, es él quien responde ante Hacienda por la diferencia — y por eso muchos clientes se niegan a aplicar el 7% sin ese papel.
Cuándo no se pone retención
- Facturas a particulares. Un consumidor final no es sujeto obligado a retener, así que tu factura va sin retención.
- Actividades empresariales. Si tu epígrafe es empresarial (comercio, hostelería, construcción, transporte…), tus facturas no llevan retención, salvo las actividades concretas en módulos que retienen el 1%.
- Clientes en el extranjero sin establecimiento permanente en España: sin retención de IRPF español.
Las Administraciones Públicas sí retienen: no son una excepción, son un cliente obligado a retener como cualquier empresa.
Profesional o empresarial: la pregunta que lo decide todo
Esta distinción no la eliges tú: viene de tu epígrafe del IAE. Y arrastra consecuencias más allá de la retención — decide también si tienes que presentar el modelo 130 y cómo se comporta tu IRPF durante el año. Es la razón por la que elegir bien el epígrafe en el alta no es un trámite menor.
Un ejemplo con números
Un diseñador (actividad profesional) emite una factura de 1.000€ más IVA a una empresa, aplicando el 15%:
- Base imponible: 1.000€
- IVA 21%: +210€
- Retención IRPF 15%: −150€
- Total a cobrar: 1.060€
La empresa ingresa esos 150€ en Hacienda a su nombre. En la declaración de la renta, el diseñador se los descuenta de su cuota.
Cómo lo hace Taxfii
El programa de facturación incluido aplica la retención que te corresponde según tu actividad y la situación de cada cliente, y tu gestor revisa que el porcentaje sea el correcto desde la primera factura. Cuando se acaba tu periodo de nuevo profesional, tu panel te avisa antes de que emitas una factura con el porcentaje equivocado.
Preguntas frecuentes
¿Puedo elegir entre el 7% y el 15%?
El 7% es una facultad que debes activar comunicándoselo por escrito a cada cliente. Si no comunicas nada, se aplica el 15%. No es una elección libre de conveniencia: exige cumplir el requisito de no haber ejercido actividad profesional el año anterior.
¿Qué pasa si pongo una retención equivocada?
Si retienes de menos, Hacienda reclamará la diferencia al pagador, que es el responsable del ingreso. Si retienes de más, no se pierde: lo recuperas en tu declaración de la renta, pero mientras tanto has financiado a Hacienda sin necesidad.
Facturo a particulares y a empresas. ¿Pongo retención en todas?
No. Solo en las facturas a empresas y profesionales obligados a retener. Las facturas a particulares van sin retención, aunque tu actividad sea profesional.
¿La retención sustituye al pago del IRPF?
No, lo adelanta. En la declaración anual se calcula tu impuesto real y las retenciones soportadas se restan de esa cuota: el resultado puede ser a pagar o a devolver.
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